Cómo se produce la cerveza: guía paso a paso del proceso moderno de producción de cerveza

Aunque los fundamentos de cómo se produce la cerveza se han mantenido constantes a lo largo de los milenios —mezclar agua y grano para convertir el almidón en azúcares y después fermentar con levadura la solución azucarada resultante—, la infraestructura necesaria para producir la cerveza moderna sería irreconocible para aquellos primeros cerveceros de alrededor del año 3500 a. C.

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En el siglo XXI, el proceso de producción de cerveza para cualquier cervecero comercial exitoso y sostenible —desde los mayores productores a nivel mundial hasta los pequeños productores artesanales— requiere equipos especializados, precisos y eficientes en cada una de las etapas de elaboración.

Además, algunas cervezas modernas pueden incluir nuevas etapas que los primeros cerveceros jamás habrían imaginado, como eliminar el alcohol del producto final.

La sala de cocción

El proceso de elaboración de la cerveza comienza en la sala de cocción, una de las áreas con mayor consumo de agua y energía. Es aquí donde el cervecero puede comenzar a optimizar el proceso desde el inicio, utilizando las tecnologías más avanzadas para garantizar eficiencia y calidad, al mismo tiempo que reduce el consumo de agua y energía.

Paso uno: Aquí se lleva a cabo la maceración, en una cuba de maceración, donde los granos malteados se mezclan con agua caliente para formar el macerado, una mezcla de malta triturada y agua en la que el almidón de la malta se convierte en azúcares fermentables.

Paso dos: A continuación, el macerado se separa de los sólidos mediante un proceso conocido como filtración del mosto, que se realiza en una cuba de filtración, para obtener un mosto dulce.

Paso tres: Este mosto dulce se envía después al hervidor de mosto para su cocción. Es en esta etapa cuando se añade el lúpulo para aportar amargor y sabor.

Paso cuatro: El mosto se enfría hasta alcanzar la temperatura de fermentación, se airea y se envía al bloque frío de la cervecería.

 El bloque frío

Paso cinco: El mosto se envía al fermentador, donde también se añade la levadura. En esta etapa, una gestión adecuada de la levadura es fundamental para garantizar la calidad y la consistencia de la cerveza.

El cervecero moderno cuenta con herramientas avanzadas para lograr una fermentación rápida y predecible, como el sistema de chorro rotativo Iso-Mix de Alfa Laval, que mantiene la levadura mezclada de manera uniforme con el mosto. Esto permite procesos de fermentación y maduración más rápidos y eficientes, al mismo tiempo que optimiza el control de la temperatura.

Paso seis: Alfa Laval también ofrece equipos especializados líderes para la siguiente etapa del bloque frío, donde los separadores centrífugos de la gama Brew eliminan la levadura y los sólidos, como el lúpulo, como parte del proceso de clarificación y separación, para cervecerías de todos los tamaños.

Paso siete: En este punto, el aroma y la apariencia del líquido ya indican claramente que se trata de cerveza. La última etapa completa el proceso mediante la filtración de tratamiento y la mezcla. Para ello, se requiere agua desaireada (DAW) de la más alta calidad, con el menor contenido de oxígeno posible para garantizar una cerveza premium.

Los módulos Aldox de Alfa Laval son una solución de referencia para esta etapa. Posteriormente, la carbonatación y la mezcla en línea pueden realizarse con tecnologías avanzadas como Carboblend, Carboset o ProCarb, que también permiten añadir nitrógeno para producir, por ejemplo, una moderna stout nitrogenada.

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Extras de la elaboración moderna

La cerveza ya está lista para ser embotellada y envasada para el consumidor, pero existen otros procesos que pueden formar parte de la producción de cerveza y que responden específicamente a las necesidades de la elaboración moderna.

La creciente tendencia hacia formas de socialización más saludables hace que cada vez más cerveceros busquen incorporar alternativas con bajo contenido de alcohol o sin alcohol a su portafolio de productos. Esto puede lograrse mediante módulos de desalcoholización, como Low-Alc y Dealc de Alfa Laval, o mediante el sistema Iso-Mix cuando se busca elaborar cerveza con nuevas levaduras que no producen alcohol.

Alfa Laval también ofrece pasteurizadores flash y filtros estériles para estabilizar la cerveza antes del embotellado, y ha desarrollado Alfadose, un sistema modular diseñado para elaborar diferentes productos, como shandies, Radlers y bebidas sin alcohol, o simplemente para realizar ajustes precisos en las cervezas convencionales.

Por otro lado, para las cervecerías que operan en zonas con escasez de agua, concentrar el producto final mediante sistemas de ósmosis inversa como Revos, para posteriormente rehidratarlo en otro lugar, permite reutilizar el agua recuperada dentro del proceso. Esto también ayuda a reducir costos y emisiones de CO₂ al disminuir la cantidad de transportes necesarios, manteniendo al mismo tiempo la alta calidad de la cerveza.

Impulsando el futuro de la elaboración de cerveza

Alfa Laval lleva en su ADN el compromiso de reducir el consumo de agua y energía, y está siempre disponible para colaborar con los cerveceros y explorar cómo sus tecnologías avanzadas pueden apoyar la sostenibilidad y la reducción de costos en sus operaciones, al mismo tiempo que minimizan los tiempos de inactividad y garantizan un producto premium y consistente.

Los intercambiadores de calor de placas impulsan los sistemas de recuperación de energía; los decantadores permiten deshidratar los granos usados para favorecer la circularidad del agua; y los cabezales de chorro rotativo, líderes en la industria, mejoran la eficiencia y la higiene en los procesos de limpieza. Todas estas soluciones forman parte del portafolio de clase mundial de Alfa Laval.