El futuro del procesamiento de alimentos y bebidas: sostenible, eficiente e innovador

People toasting with wine glasses over a table filled with assorted foods

La producción de alimentos preparados y bebidas recibe más atención que nunca, mientras la industria busca innovar y evolucionar continuamente para alimentar de manera sostenible a una población mundial en crecimiento. La ONU estima que para 2050 será necesario producir un 70 % más de alimentos.

Al mismo tiempo que se satisfacen las necesidades alimentarias de la población mundial, también es necesario proteger el medioambiente. Por ello, el desafío es complejo: procesar mayores volúmenes de materias primas para producir alimentos preparados y bebidas, minimizando los costos y el impacto ambiental.

Si a esto se suma la inestabilidad geopolítica impredecible —cuyos efectos negativos sobre las cadenas de suministro y las economías son la única certeza—, el desafío se intensifica.

Sin embargo, con el apoyo de socios expertos como Alfa Laval, es posible afrontarlo. Las tecnologías se perfeccionan y avanzan para satisfacer estas necesidades y procesar alimentos y bebidas de maneras cada vez más sostenibles, eficientes y escalables.

El sector de alimentos preparados y bebidas abarca todo tipo de procesos para manejar una gran variedad de materias primas. Esto lo convierte en una industria multidimensional que incluye desde alimentos para bebés y salsa de soya hasta pulpa de mango y bebidas herbales, y que busca constantemente soluciones innovadoras para impulsar sus diferentes procesos de producción.

En el esfuerzo por producir más con menos, estos avances tecnológicos deben desarrollarse con un enfoque en la circularidad, reutilizando y reciclando la energía y el agua, al mismo tiempo que se reducen las emisiones de CO₂. Esto no solo permite proteger los ecosistemas y cumplir con las normativas, sino que también es fundamental para reducir los costos de producción en un contexto en el que la inflación representa un factor importante.

Las tendencias demográficas, así como la evolución de los gustos y las expectativas de los consumidores a nivel mundial, también impulsan los futuros avances en el procesamiento.

Dando forma a una nueva era en el procesamiento de alimentos y bebidas, mientras la industria evoluciona para alimentar a una población mundial en crecimiento.

La urbanización continua de la población mundial, por ejemplo, con personas que dejan las comunidades rurales para buscar prosperidad económica en las ciudades, aumentará la demanda de alimentos prácticos, ya que se dedica menos tiempo a preparar comidas desde cero en casa. Esto significa que el mercado crecerá considerablemente. Algunas estimaciones señalan que el mercado mundial de comidas preparadas alcanzará un valor cercano a los 200 mil millones de euros para 2030 (Grand View Research).

Esta urbanización también implica que las economías emergentes tendrán una mayor influencia en el mercado. Se prevén tasas de crecimiento superiores al promedio en Asia, especialmente en China e India, así como en Medio Oriente y algunas regiones de África.

En los últimos años, Alfa Laval ha sido pionera en el desarrollo de nuevos enfoques para procesos esenciales en la producción de alimentos preparados y bebidas, como el mezclado, la separación, el tratamiento térmico y la limpieza. Además, continuará innovando a medida que surjan nuevos desafíos.

El desarrollo del procesamiento aséptico de alimentos, por ejemplo, ofrecerá múltiples beneficios, ya que permite almacenar y transportar los productos sin refrigeración, lo que reduce los costos y el impacto ambiental.

Proteger el medioambiente es fundamental, ya que el cambio climático está transformando el panorama y reduciendo la certeza que existía anteriormente sobre el suministro de materias primas para el procesamiento.

Los agricultores están acostumbrados a trabajar conforme a los ciclos anuales del clima y las estaciones, gestionando cuidadosamente los inevitables periodos de abundancia y escasez de las cosechas.

Sin embargo, el cambio climático ha intensificado estos extremos y ha hecho que sean más difíciles de gestionar. Por ejemplo, cultivos como los cítricos pueden experimentar años de gran producción seguidos de fuertes caídas en regiones productoras clave, como Florida y Brasil, lo que genera incertidumbre y un aumento de los precios.

Para mantenerse competitivos, los productores necesitan adoptar un enfoque ágil y flexible. Para socios como Alfa Laval, no basta con acompañarlos durante el proceso: en ocasiones, es necesario tomar la iniciativa e impulsar el avance.

Esto es especialmente importante para los pequeños productores locales, quienes constituyen la base de la industria. En este contexto, la innovación es fundamental para encontrar soluciones con rapidez. Alfa Laval continuará destacándose gracias a la combinación de su presencia global y experiencia de clase mundial con equipos regionales que poseen un profundo conocimiento de las necesidades locales.

Esta estructura de la industria probablemente también permitirá que distintas regiones desarrollen nuevas capacidades de procesamiento de acuerdo con las materias primas que producen.

Asimismo, los productores de alimentos deberán continuar respondiendo a la creciente preferencia de los consumidores por alimentos y bebidas más saludables y nutritivos. Esto impulsa el aprovechamiento de subproductos en una industria en la que, históricamente, se pierde un tercio de todos los alimentos entre el campo y el consumidor. Mediante procesos y tecnologías que permiten aprovechar tantos subproductos como sea posible, se pueden reducir los residuos al mínimo.

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Esto no solo aporta beneficios en materia de sostenibilidad, sino que, en un contexto de inflación y aumento de los costos, permite descubrir nuevas fuentes de ingresos que pueden marcar una gran diferencia en la rentabilidad. Por ejemplo, la pulpa y las cáscaras de frutas y verduras pueden secarse y utilizarse como ingredientes en productos saludables.

En medio de todos estos desafíos, las normas de seguridad seguirán siendo, con justa razón, rigurosas. En muchas economías emergentes, estas regulaciones se vuelven cada vez más estrictas conforme la industria se desarrolla, los consumidores exigen alimentos seguros y los sistemas nacionales para garantizar el cumplimiento de las normas se vuelven más avanzados.

Como empresa global con más de un siglo de experiencia, Alfa Laval puede aportar sus conocimientos en estas circunstancias mediante tecnologías diseñadas para garantizar la seguridad de los productos y cumplir con los estándares de higiene más exigentes. Además, su flexibilidad multiproducto permite procesar diferentes alimentos y recetas en una misma línea de producción.

Al igual que muchas otras industrias, el procesamiento de alimentos también está experimentando una revolución digital. La automatización impulsada por inteligencia artificial está cada vez más presente en las instalaciones y permite implementar tecnologías inteligentes, como el mantenimiento predictivo y el control de calidad en tiempo real. Esto ayuda a los productores a reducir los tiempos de inactividad y los costos, al mismo tiempo que mejora la calidad.

Sin duda, el camino por delante para el procesamiento de alimentos preparados y bebidas presenta algunos desafíos. Sin embargo, sus fundamentos son sólidos y están respaldados por una demanda creciente. Esta no es una industria destinada a entrar en declive.

No obstante, las presiones sobre los costos, provocadas por los efectos ambientales y la inestabilidad geopolítica, hacen que producir más con menos sea una necesidad económica y de sostenibilidad como nunca antes se había visto en la industria. La clave del éxito reside en equipos energéticamente eficientes que faciliten la circularidad, reduzcan el consumo de agua y favorezcan operaciones neutras en carbono. Como uno de los principales innovadores del sector, Alfa Laval está preparada para asumir un papel clave en el futuro del procesamiento de alimentos preparados y bebidas.