La certificación de rendimiento AHRI de los intercambiadores de calor de placas ya es internacional.

A finales de los noventa, Alfa Laval se puso en contacto con el instituto AHRI (Air conditioning, Heating and Refrigeration Institute) para desarrollar una norma que certificara el rendimiento de los intercambiadores de calor de placas.

En 2001 se aprobó en el mercado de América del Norte este programa de certificación de intercambiadores de calor líquido a líquido, junto con la norma de pruebas técnicas AHRI 400. Desde 2012 el programa de certificación puede utilizarse en todo el mundo, hecho que ha tenido una enorme repercusión en las especificaciones y la compra de los intercambiadores de calor de placas. 

El programa de certificación de intercambiadores de calor líquido a líquido AHRI 400 es actualmente la única certificación de rendimiento independiente que existe en el mundo para intercambiadores de calor de placas.

Un problema latente

Antes de la introducción de la norma AHRI 400 y del programa de certificación de intercambiadores de calor líquido a líquido en EE.UU y Canadá, el rendimiento de los intercambiadores de calor con juntas era un problema que pasaba desapercibido. La competencia era feroz desde hacía tiempo, de ahí que algunos fabricantes optaban por ahorrar costes reduciendo las dimensiones de los componentes. Esta estrategia, que compromete el rendimiento de una manera deliberada, les permitía ofrecer precios muy atractivos.

A la larga, sin embargo y como suele ocurrir, lo barato salió caro. Los intercambiadores de calor con este tamaño presentaban un rendimiento muy deficiente cuando se utilizaban durante periodos prolongados, disparando los costes de funcionamiento. Utilizados en horas punta durante periodos muy prolongados (por ejemplo durante el abrasador verano neoyorquino), muchos intercambiadores de calor funcionaban muy por debajo del nivel de capacidad necesario, obligando a las bombas y enfriadores a compensarlo trabajando a destajo. El resultado es fácil de adivinar: un desperdicio considerable de energía eléctrica. Esto ocurría no solo en horas punta, sino en todo momento.

Pero como los intercambiadores de calor "hacían su trabajo" (aunque a costa de un consumo energético enorme), esta discordancia de capacidad de transferencia calorífica pasaba desapercibida y por supuesto, sin resolver. Podríamos definirlo, sin duda, como un problema latente.

La revolución silenciosa

La norma AHRI LLHE se aplica ahora en todo el mundo, hecho que no dudamos en definir como una revolución silenciosa con multitud de efectos en nuestro sector. Para los clientes las consecuencias (incluso a corto plazo) son obvias. A través de un sistema unificado de certificación, podrán comparar los intercambiadores de calor con una base plenamente verificable "manzana a manzana". Al no necesitarse pruebas de rendimiento in situ, se consiguen importantes ahorros además de los energéticos.

Obviamente, la eficiencia energética resulta un factor clave, desde una perspectiva financiera y ética. La urbanización global explosiva y una tendencia hacia sistemas de refrigeración urbana más extensos y potentes convierten la refrigeración de bajo consumo en un reto para todas las partes implicadas: tanto en la producción como en la cadena de decisiones. La certificación AHRI facilita cumplir con los niveles establecidos de uso energético y climatización, dotando al intercambiador de calor de las capacidades necesarias. Este hecho es especialmente importante en algunas aplicaciones, como las subestaciones de refrigeración urbanas, sistemas de almacenamiento de hielo y refrigeración natural, que requieren un enfoque próximo de temperatura.

Un pequeño cambio en la temperatura especificada, un gran salto en la superficie de transferencia de calor necesaria

Los cambios de temperatura relativamente insignificante en los medios de refrigeración/calefacción tienen un gran impacto en la superficie de transferencia de calor necesaria para mantener los intercambiadores de calor funcionando al nivel de rendimiento especificado en los sistemas HVAC. A menudo se ha subestimado la necesidad de márgenes de capacidad suficiente en los intercambiadores de calor (y su efecto en la eficiencia energética de todo el sistema). Con la implementación gradual de la certificación AHRI en la industria mundial del HVAC, la reducción del consumo de energía eléctrica es de veras impresionante.

La norma estadounidense LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) sobre "edificios ecológicos" exige la certificación AHRI 400 para los intercambiadores de calor de placas en calentamiento y refrigeración. El concepto de "edificios ecológicos" se extiende rápidamente por todo el mundo y muchos países funcionan ahora con normas similares a LEED. Un intercambiador de calor de placas provisto de certificación de rendimiento indica que es una solución ecológica.

La eficiencia energética desde una nueva perspectiva

A la larga, la aplicación gradual del programa AHRI LLHE en todo el mundo se centrará cada vez más en la eficiencia energética y hará que los fabricantes sean responsables de la capacidad que anuncian. Ahora es posible realizar una comparativa exacta del rendimiento térmico y de la relación precio-rendimiento de los intercambiadores de calor de distintos fabricantes. Alfa Laval AlfaQ™ fue la primera serie de intercambiadores de calor que recibieron la certificación AHRI 400 y llevan respondiendo a esta norma de rendimiento más de una década.

También parece lógico predecir que ello estimulará la sustitución de equipos obsoletos, simplemente porque compensa. Lo normal es que la sustitución de intercambiadores de calor certificados en sistemas de refrigeración de HVAC reduzca el consumo energético de bombas y enfriadores con en torno a un 4 % de condiciones de carga máxima. Esto significa un periodo de amortización ventajosamente corto y un cálculo de inversión atractivo.

A la larga, una declaración abierta y verificable del rendimiento del producto no deja de ser una cuestión de ética empresarial. No obstante, la exitosa implementación de AHRI 400 y el programa de certificación LLHE dependerá de que los asesores de HVAC promuevan su uso y de que los usuarios finales y los operadores de instalaciones lo especifiquen en sus contratos. Invertir en intercambiadores de calor de placas con certificación de rendimiento es una sabia decisión.

Usos de AHRI

Información técnica sobre los intercambiadores de calor de placas con certificación AHRI de Alfa Laval

Certificación AHRI de rendimiento (sitio web oficial)

Lista de referencia de Alfa Laval, unidades AQ

Nueva York: moderno laboratorio de pruebas para intercambiadores de calor destinados a la refrigeración.

 

 El rendimiento del intercambiador: un criterio esencial para el consumo de los sistemas de refrigeración, descuidado durante mucho tiempo. 

Certificación AHRI

AHRI es una organización dedicada a fomentar la calidad y la seguridad en el sector de HVAC de América del Norte. Representante de más de 300 fabricantes internacionales de HVAC, es una de las asociaciones más importantes de América del Norte.

Los socios de AHRI representan más del 90 por ciento de los equipos de aire acondicionado comerciales y residenciales, calefacción de ambientes, calentamiento de agua y refrigeración comercial fabricados y vendidos en Norte América. Cuenta con unos ochenta programas de certificación, de los que el AHRI 400 para intercambiadores de calor líquido a líquido es uno de ellos.